Lidia Núñez, una voluntaria en Paraguay: “Gracias a este programa, los beneficiarios ya cuentan con una base para poder volar, una vez estén solos”

Ayúdales a Vivir Diciembre 16, 2013

Lidia Núñez trabaja para el despacho de abogados Clifford Chance, con sede en Madrid, y es una de las empleadas que se ha presentado como voluntaria en el programa de voluntariado corporativo activo que su empresa ha patrocinado con la Fundación Alda en Paraguay, a través de la Fundación Santos Toledano.

El objetivo de este Programa es que los empleados de Clifford Chance colaboren y ayuden en diferentes proyectos socio-educativos, en el marco del programa Centro de Atención a la Comunidad, que actúa sobre múltiples comunidades educativas.

Así, Lidia Núñez, que, según comenta, siempre ha estado vinculada a temas de RSC y de labor social, se apuntó a la experiencia de ser voluntaria el pasado verano en Paraguay.

Su elección fue estar en el Centro de Atención a la Comunidad de Villa Elisa, concretamente en el proyecto de desarrollo socio-económico -conocido como ‘La Caixa’, por financiar la iniciativa-. Al final, continúa, acabó realizando todo tipo de actividades en función de las necesidades que iban surgiendo, como organizar talleres para las alumnas de La Caixa, impartir clases de ofimática para niños y adultos, o animar en juegos y ofrecer apoyo escolar a los alumnos, entre otros.

Según destaca esta voluntaria, lo que más le impresionó es la actitud de resignación y pasividad de la población paraguaya ante las circunstancias que les ha tocado vivir, como la situación de pobreza y el mal estado de casas e infraestructuras o condiciones de higiene y alimentación que soporta la población.

En este sentido, expresa su confianza en que todo vaya cambiando gracias a la ayuda de Alda, así como gracias a las personas luchadoras y dispuestas a mejorar su situación. “Son un ejemplo a seguir y espero que su actitud innovadora y emprendedora vaya animando a sus familias, vecinos y amigos”, manifiesta.

La estancia de Lidia Núñez en Paraguay fue de tres semanas y durante este tiempo pudo conocer todos los proyectos que se desarrollan en esa comunidad, resaltando la labor que la Fundación Alda lleva a cabo allí. “Lo más importante” es que los beneficiarios “ya tienen una base, conocimientos y equipamiento para poder volar, una vez estén solos”, afirma.

Para Lidia, realizar un voluntariado internacional es “altamente recomendable” y “muy gratificante”, tanto a nivel personal como profesional. “Te pone los pies en la tierra, si no los tienes ya y a valorar las pequeñas cosas de la vida”, indica, al mismo tiempo que apunta que, de todas maneras, “hay que estar preparado para ello, ser flexibles y tener una mente abierta porque el cambio y el choque cultural son brutales”.

“Todos tenemos las mismas necesidades, preocupaciones e inquietudes, independientemente de nuestra situación y de nuestro país de origen o residencia”, concluye.
El Centro de Atención a la Comunidad es una estrategia de acción socioeducativa, enmarcada en el ámbito de la educación no formal, al servicio de comunidades de bajo nivel socioeconómico cuyo objetivo es ofrecer a niños, jóvenes y adultos servicios y actividades que contribuyan a su desarrollo personal y a la consolidación de la comunidad.
A través de este proyecto se ofrece a niños, jóvenes y adultos, servicios y actividades que contribuyan a su desarrollo personal y a la consolidación de la comunidad.